Ayer os remití a un interesante post de Senior Manager sobre la relación entre el bajo rendimiento escolar y la baja productividad de las empresas, reflexión que me lleva a otra realizada por Eneko Knor sobre la dura vida del emprendedor, post en el que habla de lo dificil que es ser emprendedor en España, pues en cierta medida yo ligo parte de esa dificultad en ser emprendedor en España a nuestro sistema educativo.
España tiene un problema cultural muy grande, fruto de nuestra educación desde nuestra más tierna infancia. Nuestro sistema no incentiva el ser emprendedores y, como dice Eneko, el sueño de un gran porcentaje de los universitarios es ser funcionario .
Leí hace tiempo que en EEUU hay un programa de visitas de emprendedores a los colegios para intentar contagiar a los niños el entusiasmo de crear su propia empresa. El mito de montar la empresa en el garaje de los padres está en el subconsciente colectivo de todo el país. La ilusión de una gran mayoría es crear su propia empresa, no la de trabajar en la administración, como ocurre aquí. Además, no se penaliza el fracaso como en España.
En el mundo anglosajón, si dejas el paraguas protector de tu trabajo para crear tu propia empresa, y al cabo de 3 años debes cerrar (como ocurre con 9 de cada 10 empresas) y volver al redil y convertirte de nuevo en empleado, el empresario no te anatemiza ni te considera un fracasado o una persona que ha perdido skills importantes para tu trabajo como empleado (imaginaos un administrador de sistemas que ha dejado de serlo durante 3 años para crear su .com y luego al intentar que le contraten le digan que sus conocimientos tecnológicos han quedado obsoletos porque hace 3 años que no mantiene una red, por decir algo, dado que durante ese tiempo estuvo más dedicado a temas de gestión de su empresa que a temas técnicos). Más bien lo contrario, valora lo que has madurado durante ese tiempo, el conocimiento que tienes de las dificultades de sacar un proyecto empresarial adelante, etc.
Imaginad ese mismo escenario en España!
Y esa diferencia cultural que lastra y castra el espíritu emprendedor nos condena a ser un país de followers, no de challengers y menos de leaders, salvo excepciones notables (como puede ser Eneko, Martin Varsavsky, Miguel Salís Canosa o Diego Rodriguez), de ahí mi admiración a todos los emprendedores como ellos que han perseguido su sueño, a pesar de las dificultades que tiene ser emprendedor en nuestro país.
Está claro que uno de los motores de la economía son la gente emprendedora que crea empresas, así que ya podemos ir pensando en mejorar nuestro sistema educativo....pero claro, antes habría que cambiar la mentalidad de medio país que cree que los motores de la economía del país tienen que seguir siendo la construcción y el turismo.
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jueves, 27 de diciembre de 2007
jueves, 4 de octubre de 2007
¡qué inventen ellos!
Ya lo decía Unamuno, para que molestarse en inventar cuando es suficiente copiar con lo que hacen otros. En este artículo se habla de 3 hermanos alemanes que se han hecho de oro creando empresas que eran clones de eBay, YouTube, Facebook y Twitter. Cuando leí el titular no daba crédito, pero el hecho es que vendieron Alando.de, su versión alemana de eBay, a la propia eBay por $50 millones, y eso al de 5 meses de lanzarlo.
Lo cierto es que en el mundo de los servicios es muy habitual clonar ideas que hemos visto en otros países y que todavía no funcionan en nuestro país. Por lo que tengo entendido Telepizza es uno de esos casos. A nadie nos parece mal que alguien invente luego telepollo o telebotellón, siguiendo el mismo modelo de negocio. Y lo cierto es que los planes de negocio que se presentan como proyectos fin de master en la mayoría de las escuelas de negocio no son, con salvadas excepciones, ideas muy originales en su planteamiento, así que, ¿qué hay de malo si uno decide clonar alguno de los mejores e-business y adaptarlos a la cultura local?
Lo cierto es que en el mundo de los servicios es muy habitual clonar ideas que hemos visto en otros países y que todavía no funcionan en nuestro país. Por lo que tengo entendido Telepizza es uno de esos casos. A nadie nos parece mal que alguien invente luego telepollo o telebotellón, siguiendo el mismo modelo de negocio. Y lo cierto es que los planes de negocio que se presentan como proyectos fin de master en la mayoría de las escuelas de negocio no son, con salvadas excepciones, ideas muy originales en su planteamiento, así que, ¿qué hay de malo si uno decide clonar alguno de los mejores e-business y adaptarlos a la cultura local?
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