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sábado, 12 de enero de 2008

La educación en España

Me llega vía Tic & Tac este brillante artículo de Arturo Pérez-Reverte en el XLSemanal sobre el desastroso sistema educativo que tenemos y la responsabilidad de los políticos, presentes y pasados, en destrozar el futuro del país. Sobre las consecuencias que tiene esta deficiente educación en la poca preparación de los trabajadores de hoy y de mañana hemos hablado recientemente en la blogosfera Diego Rodriguez, Senior Manager, eKaizen o yo mismo, por citar algunos.

Decía Robert Savage, ex-presidente de American Express (y por tanto alguien que puede tener una cierta idea de en qué gastamos el dinero la gente) que "la mayoría prefiere pagar por entretenerse que por instruirse". Y es que la culpa de nuestro desastroso sistema educativo no la tienen solo los políticos, sino la sociedad española en su conjunto, por la poca importancia que damos a la educación. Pocos casos conozco (afortunadamente alguno) de gente que se gaste más dinero en la educación de sus hijos que en su ocio.

Las nuevas generaciones (y seguramente parte de la mía) se han criado en un ambiente de esfuerzo cero, de compensación inmediata sin necesidad de trabajar, de nula responsabilidad (y luego hay quien se extrañe del fenómeno del botellón o del aumento del consumo de drogas en la juventud española), pero es algo que no podemos achacar de manera exclusiva a los políticos o al sistema educativo, pues esta sociedad la constituimos todos, y por tanto, todos somos en cierta manera responsables de haber llegado a esta situación.

El cambiarlo está en nuestras manos, por un lado dándole más importancia a la educación de nuestros hijos de la que se da (por ejemplo, no limitándonos a delegar la educación de nuestros hijos en los profesores, otorgándoles la autoridad que necesitan para hacer su trabajo) y exigiendo a nuestros gobernantes una reforma educativa seria y consensuada, no solo entre ellos para que no inicien nuevas reformas cada nueva legislatura, sino involucrando a todos los agente sociales, profesores, padres, empresarios…

A ver si conseguimos algo, que estos críos de ahora serán los médicos, ingenieros, abogados y dirigentes del mañana. Nos va el futuro en ello.

lunes, 7 de enero de 2008

Los biocombustibles, en tela de juicio


Interesante artículo leído en El Mundo sobre el grado de contaminación de muchos biocombustibles:

El estudio compara 26 biocombustibles con la gasolina, el gasoil y el gas natural, combustibles fósiles que se verían sustituidos por aquellos. Los criterios para determinar la calidad medioambiental de un biocombustible son dos. Por un lado, la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que emite su quema en comparación con los otros combustibles. Por otro lado, el impacto medioambiental causado por el cultivo que sirve para su obtención -incluida la destrucción de la vegetación preexistente-, así como el generado por la producción industrial del combustible.

Los resultados de la investigación no alientan la sustitución de los combustibles fósiles por estos nuevos productos. Aunque en 21 de los 26 casos las emisiones de gases de efecto invernadero son menores que las del gas natural y los derivados del petróleo, el impacto medioambiental suele ser mayor. Así sucede en 12 casos. En algunos casos, como los obtenidos de la patata y el centeno, el impacto ecológico es cinco veces mayor que el derivado de la extracción y explotación de los combustibles fósiles.

Pero lo peor es que precisamente los biocombustibles más usuales, como el biodiésel obtenido de la soja y el etanol del maíz, forman parte de ese grupo de elevado impacto medioambiental. Otros biocombustibles comunes, como el diésel del aceite de palma o, sobre todo, el etanol procedente de la remolacha o de la caña de azúcar, resultan bastante aceptables desde la perspectiva de las emisiones de gases de efecto invernadero; pero siguen teniendo un impacto medioambiental superior a los fósiles.

Los biocombustibles más ecológicos, tanto desde una como otra perspectiva, son los obtenidos de las basuras, del reciclaje de otros combustibles, y de la madera -metanol y etanol-; así como los combustibles 'tradicionales' como la madera o el estiércol.


Si a esta noticia le sumamos el efecto negativo en las comunidades indígenas de México y Centroamérica, tan dependientes de las tortas de maíz en su dieta diaria, debido a la subida de los precios de este cereal motivado por la especulación de su uso como biocombustible, tal vez deberíamos replantear lo que es ecológico y lo que no es.

No estoy predicando con esto la vuelta a los combustibles fósiles, sino sencillamente que no nos dejemos engañar por las "bondades" de algunos biocombustibles. No es de extrañar que algunos ecologistas (de los que no quieren renunciar al nivel de desarrollo que hemos alcanzado gracias al consumo de energía) esten reabriendo el debate de la Energía Nuclear.

viernes, 28 de diciembre de 2007

La desaparición de la variedad genética agrícola mundial

Leo en El Mundo una interesante noticia sobre la desaparición de varias especies comestibles en el último siglo: "En el siglo XIX, se catalogaron 7.100 variedades de manzana en Estados Unidos. Hoy, han desaparecido 6.800. China contaba, a mediados del siglo pasado, con 8.000 tipos de arroz. En sólo dos décadas, se perdieron todos excepto 50."
La noticia no necesita mayor comentario. El riesgo que corremos ante una epidemia como la que afectó al cultivo de patatas en Irlanda en 1840, episodio conocido como la gran hambruna y que redujo la población irlandesa en un 25%, podría volver a repetirse. De las miles de especies de patatas que había en Sudamérica solo se cultivan de manera intensiva una decena (afortunadamente en Sudamérica siguen cultivando otras variedades), por lo que se ha perdido una variedad genética de vital importancia.

No se trata de conservar sabores o texturas, sino de mecanismos de defensa generados tras miles de años de selección natural por parte de las diversas especies agrícolas. Si un virus, hongo o bacteria atacara a las escasas 8 especies de trigo que se cultivan a nivel mundial, imaginaos el desastre que sería para la humanidad.

De ahí la importancia de esta iniciativa, al parecer unilateral, del gobierno de Noruega, de crear un refugio de semillas en el permafrost para conservar esta variedad genética. Confiemos que no sea necesario tener que recurrir a este banco de semillas por culpa de una catástrofe.

UPDATE: dada la fecha en la que se publica este post, matizo que la noticia no es una broma

miércoles, 26 de diciembre de 2007

¿existe relación entre la baja productividad de las empresas y la formación de sus empleados?

Interesante reflexión de Senior Manager sobre la La relación desconocida entre las empresas y el bajo rendimiento escolar:

Me atrevería a decir que existe una relación directa entre el bajo rendimiento escolar que viene arrastrando España desde hace ya cierto tiempo (resultados del informe PISA) y la productividad de las empresas que han recibido a esos mismos jóvenes luego de pasados unos años.


Os recomiendo si lectura, así como los diversos comentarios que la secundan. Creo que todos nosotros hemos vivido en el plano laboral situaciones similares a las descritas, que se resumen en la falta de profesionalidad, compromiso, formación, actitud, aptitudes y disciplina de las nuevas generaciones. Obviamente estoy generalizando, y por tanto, estoy siendo injusto con aquellos jóvenes que no siguen este desastroso patrón, y les pido disculpas por ello, pues conozco algunos que rompen esta tendencia, con lo cual parece que todo no está perdido.

En cualquier caso, creo que coincidimos todos en el nefasto resultado del actual sistema educativo y sus consecuencias en la sociedad. A fin de cuentas, vivimos en la sociedad del conocimiento, ¿no? y de conocimiento....pues no mucho.

Con todo, me gusta la reflexión sobre la responsabilidad que tenemos todos, como Sociedad, en ello, no solo los educadores, en los que estamos delegando la responsabilidad de la formación y educación de nuestros menores, sin darles la autoridad y las herramientas adecuadas para ello.