Acabo de leer este interesante artículo del New York Times How Many Quarters in a Row Can Earnings Really Grow? Trata de un estudio que básicamente demuestra empíricamente lo que todos presentíamos: la mayoría de las compañías maquillan sus cuentas de resultados para parecer más atractivas al mercado, o en sus propias palabras: “A NEW study has found compelling evidence that companies often tinker with their earnings to make themselves look more attractive”
No hablamos de operaciones ilegales, si no de cocinar los números, como por ejemplo pasar una venta de un trimestre muy positivo al siguiente, que se espera menos boyante, para que la curva de beneficios trimestral sea lo más creciente posible y no parezca la clásica sierra típica de los sectores más estacionales. (Desde Enron y con la introducción de Sabarnes-Oxley se supone que esta práctica tan habitual en el pasado ya no se puede hacer)
Esto era algo que el mercado sospechaba, pero hasta ahora parece que no existía ningún análisis serio al respecto que lo demostrará empíricamente. El estudio analizó varias compañías americanas que cotizaban en bolsa en un periodo de 42 años para determinar que sólo 46 compañías tuvieron un crecimiento constante en el beneficio por acción durante 20 trimestres (5 años) consecutivos, cuando fueron 587 las compañías que reportaron ese crecimiento. En otras palabras, el 92% de las empresas no fueron del todo sinceras con el mercado, con sus accionistas, con sus verdaderos dueños.
Bueno, el informe no quiere decir que todas estas empresas mintieran. En realidad es bastante benévolo en sus conclusiones, y dice que no todas las empresas cometieron fraude, sino que algunas pudieron postponer algún gasto en I+D de un trimestre a otro para que los resultados parecieran más atractivos.
Esto demuestra que la gestión de las empresas acaba muchas veces resultando cortoplacista, pues muchas de las decisiones estratégicas acaban siendo determinadas no por la casuística del sector, de la oferta y la demanda, o de la propia dinámica interna de la empresa, sino por lo que yo denomino la dictadura del quarter. Muchas empresas que cotizan en bolsan están más preocupadas por la imagen que generan en el mercado que por la propia marcha real de la empresa. ¿Parece exagerado? ¿Quién no conoce empresas que ganan o pierden más por la oscilación del valor de su acción que por lo que puedan o dejen de ganar? ¿Acaso veis lógico que se postpongan proyectos de I+D que son las fuentes de ingresos futuros de la compañías, solo para que el gasto no afecten a la cuenta de resultados este trimestre y podamos dar un beneficio mayor que el mes anterior?
Pues desgraciadamente, y como consecuencia de esta dictadura del quarter, sí que es lógico (siempre desde el punto de vista del gestor cuya responsabilidad inmediata son los resultados trimestrales, no que la empresa gane dinero dentro de 3 años, cuando puede que él esté en otra empresa)
El estudio demuestra que efectivamente las empresas, presionadas por los mercados, se ven forzadas a tomar estas medidas, pues también realiza una comparación entre el valor medio de la acción de estas 42 empresas con otras cuyo histórico de beneficios era tan espectacular como las anteriores, pero reportaron menos beneficios en algún trimestre concreto, para concluir que las primeras se apreciaban una media de 6 puntos por encima de la media de las segundas. Es decir, el mercado penaliza la discontinuidad en los beneficios y premia el crecimiento constante, algo que no puede ocurrir indefinidamente…
Encuentro este estudio muy interesante y me gustaría continuar profundizando en el concepto de la visión cortoplacista del management y la dictadura del quarter en otro post, pero me gustaría conocer vuestras opiniones. ¿Esta la estrategia de vuestras empresas limitada por la visión cortoplacista del siguiente trimestre?
sábado, 29 de septiembre de 2007
martes, 25 de septiembre de 2007
Las ayudas de alquiler a la vivienda
Sin entrar en la polémica de si el reciente anuncio sobre las ayudas al alquiler a los jóvenes son o no meramente electoralistas o si las medidas son nuevas o un fine-tuning de las anteriores, quisiera analizar la viabilidad y efectividad de estas medidas para solucionar el problema de la vivienda desde criterios exclusivamente economicistas, y no políticos o ideológicos.
Por si no habéis seguido el tema, a partir del 1 de enero de 2008 el Ministerio de Vivienda concederá ayudas de 210 euros al mes a jóvenes de entre 22 a 30 años, cuyos ingresos anuales no superen los 22.000 euros, con una duración máxima de 48 meses (10.080 euros), a los que sumará préstamos de 600 euros para la fianza y un aval equivalente a seis meses de renta.
Empezaré diciendo que no considero que estas medidas sean las más afortunadas para facilitar el acceso a los más jóvenes a la vivienda por varios motivos:
En primer lugar estas medidas solo apoyan a la demanda (de alquiler de vivienda) y no a la oferta, es decir a los dueños de los pisos vacíos, muchos de los cuales tienen miedo a alquilar su vivienda por la indefensión jurídica ante la que se encuentran ante impagos, destrozos, desalojos, etc., lo que provoca que muchos prefieran tener su vivienda vacía antes que alquilada en un clima de tanta inseguridad. Por tanto la oferta de viviendas en alquiler es muy reducida (leí recientemente que en algunas ciudades como Sevilla no llega ni al 10% de la demanda) mientras que la demanda va a aumentar como consecuencia directa de estas ayudas. Cualquiera que tenga unas nociones elementales de economía y del concepto de Oferta y Demanda entenderá que un aumento de la demanda cuando se mantiene la oferta provoca inevitablemente un aumento de los precios, por lo que la susodicha ayuda irá directamente al bolsillo de los dueños de los pisos actualmente en el mercado de alquiler (El siguiente gráfico extraído de wikipedia explica visualmente el concepto. Se ve que al ser la Oferta (S) constante, si aumenta la Demanda (D1 ---> D2) el precio aumenta (P1 ---> P2))
Dicho en otras palabras, si antes un alquiler de un apartamento medio costaba, p. ej., 750 euros, como con la subvención de 210 euros mensuales el coste real al bolsillo del inquilino es de 540 euros, si hay poca oferta en el mercado, subirán los precios de los pisos, digamos hasta 900 €, cantidad que el inquilino puede pagar, pues gracias a la subvención le costará 690, que sigue siendo menos que los 750 que pagaba inicialmente. En otras palabras, el estado acaba de dar, de nuestros impuestos, 150 euros al dueño del piso.
Por si alguien piensa que esto no tiene porque ser del todo malo aquí va el resto de mi razonamiento.
En segundo lugar la ayuda es solo para los jóvenes de 22 a 30 años, que si bien es un colectivo que necesita ayuda para emanciparse no es el único que tiene problemas de acceso a la vivienda. Están por un lado los mayores de 30 que no han conseguido emanciparse todavía y que ahora lo verán más complicado por el esperado aumento de los alquileres argumentado anteriormente, y por otro las personas separadas o divorciadas que necesitan alquilar una vivienda al dejar el hogar familiar a su cónyuge y que de nuevo se encontrará con que los alquileres habrán subido por la escasa oferta.
Y no termino aquí. En tercer lugar estas medidas están limitadas en el tiempo a 4 años. Es decir, habrá jóvenes mileuristas, o incluso que ganen menos de 1000 euros al mes, que se verán que al cabo de 4 años renunciarán a más del 20% de su renta disponible y ya no podrán pagar el alquiler del piso que han ocupado por 4 años, ya no solo por no disponer de los 210 euros de la subvención, sino porque, como ya he comentado, los precios habrán subido ante la escasez de la oferta.
Por este motivo considero estas medidas son no solo poco efectivas para solucionar el problema de la vivienda, sino que, además, contraproducentes.
En otro post intentaré desarrollar las medidas que considero más adecuadas para resolver el problema de la vivienda (y que nadie espere milagros, que si no lo consigue el gobierno no lo voy a conseguir yo, a fin de cuentas, no deja de ser una opinión)
UPDATE (1/Oct/2007)
En este reciente artículo (30 de septiembre de 2007) del suplemento Nueva Economía de El Mundo, Felix Bornstein hace un análisis las ayudas al alquiler de vivienda en la línea del post que mandé la semana pasada. Defiende la postura que yo mantenía al asegurar que subirán los precios al decir “intervenir en el mercado con estímulos casi exclusivos sobre la demanda no hará más que trasladarlos a los precios del alquiler y encarecer su importe” y también argumenta que son necesarías medidas de protección jurídica al arrendador “[…] apenas refuerza la posición jurídica del arrendador, que es lo que más conviene al mercado. […] El gran retraso en la tramitación de los juicios de desahucio por falta de pago deja en una indefensión medieval a los propietarios frente a inquilinos falsarios o morosos, que, por si fuera poco, cuando al fin desalojan la vivienda dejan entre sus paredes las huellas de su barbarie.”
Bueno, me alegro de no estar solo...
Por si no habéis seguido el tema, a partir del 1 de enero de 2008 el Ministerio de Vivienda concederá ayudas de 210 euros al mes a jóvenes de entre 22 a 30 años, cuyos ingresos anuales no superen los 22.000 euros, con una duración máxima de 48 meses (10.080 euros), a los que sumará préstamos de 600 euros para la fianza y un aval equivalente a seis meses de renta.
Empezaré diciendo que no considero que estas medidas sean las más afortunadas para facilitar el acceso a los más jóvenes a la vivienda por varios motivos:
En primer lugar estas medidas solo apoyan a la demanda (de alquiler de vivienda) y no a la oferta, es decir a los dueños de los pisos vacíos, muchos de los cuales tienen miedo a alquilar su vivienda por la indefensión jurídica ante la que se encuentran ante impagos, destrozos, desalojos, etc., lo que provoca que muchos prefieran tener su vivienda vacía antes que alquilada en un clima de tanta inseguridad. Por tanto la oferta de viviendas en alquiler es muy reducida (leí recientemente que en algunas ciudades como Sevilla no llega ni al 10% de la demanda) mientras que la demanda va a aumentar como consecuencia directa de estas ayudas. Cualquiera que tenga unas nociones elementales de economía y del concepto de Oferta y Demanda entenderá que un aumento de la demanda cuando se mantiene la oferta provoca inevitablemente un aumento de los precios, por lo que la susodicha ayuda irá directamente al bolsillo de los dueños de los pisos actualmente en el mercado de alquiler (El siguiente gráfico extraído de wikipedia explica visualmente el concepto. Se ve que al ser la Oferta (S) constante, si aumenta la Demanda (D1 ---> D2) el precio aumenta (P1 ---> P2))
Dicho en otras palabras, si antes un alquiler de un apartamento medio costaba, p. ej., 750 euros, como con la subvención de 210 euros mensuales el coste real al bolsillo del inquilino es de 540 euros, si hay poca oferta en el mercado, subirán los precios de los pisos, digamos hasta 900 €, cantidad que el inquilino puede pagar, pues gracias a la subvención le costará 690, que sigue siendo menos que los 750 que pagaba inicialmente. En otras palabras, el estado acaba de dar, de nuestros impuestos, 150 euros al dueño del piso.Por si alguien piensa que esto no tiene porque ser del todo malo aquí va el resto de mi razonamiento.
En segundo lugar la ayuda es solo para los jóvenes de 22 a 30 años, que si bien es un colectivo que necesita ayuda para emanciparse no es el único que tiene problemas de acceso a la vivienda. Están por un lado los mayores de 30 que no han conseguido emanciparse todavía y que ahora lo verán más complicado por el esperado aumento de los alquileres argumentado anteriormente, y por otro las personas separadas o divorciadas que necesitan alquilar una vivienda al dejar el hogar familiar a su cónyuge y que de nuevo se encontrará con que los alquileres habrán subido por la escasa oferta.
Y no termino aquí. En tercer lugar estas medidas están limitadas en el tiempo a 4 años. Es decir, habrá jóvenes mileuristas, o incluso que ganen menos de 1000 euros al mes, que se verán que al cabo de 4 años renunciarán a más del 20% de su renta disponible y ya no podrán pagar el alquiler del piso que han ocupado por 4 años, ya no solo por no disponer de los 210 euros de la subvención, sino porque, como ya he comentado, los precios habrán subido ante la escasez de la oferta.
Por este motivo considero estas medidas son no solo poco efectivas para solucionar el problema de la vivienda, sino que, además, contraproducentes.
En otro post intentaré desarrollar las medidas que considero más adecuadas para resolver el problema de la vivienda (y que nadie espere milagros, que si no lo consigue el gobierno no lo voy a conseguir yo, a fin de cuentas, no deja de ser una opinión)
UPDATE (1/Oct/2007)
En este reciente artículo (30 de septiembre de 2007) del suplemento Nueva Economía de El Mundo, Felix Bornstein hace un análisis las ayudas al alquiler de vivienda en la línea del post que mandé la semana pasada. Defiende la postura que yo mantenía al asegurar que subirán los precios al decir “intervenir en el mercado con estímulos casi exclusivos sobre la demanda no hará más que trasladarlos a los precios del alquiler y encarecer su importe” y también argumenta que son necesarías medidas de protección jurídica al arrendador “[…] apenas refuerza la posición jurídica del arrendador, que es lo que más conviene al mercado. […] El gran retraso en la tramitación de los juicios de desahucio por falta de pago deja en una indefensión medieval a los propietarios frente a inquilinos falsarios o morosos, que, por si fuera poco, cuando al fin desalojan la vivienda dejan entre sus paredes las huellas de su barbarie.”
Bueno, me alegro de no estar solo...
lunes, 24 de septiembre de 2007
Management Best Practices
Recientemente he leído en una newsletter de McKinsey cuáles son las Management Best Practices de las compañías que operan bien. El resultado es de sentido común, pero está avalado por un exhaustivo análisis hecho por McKinsey analizando unos 100.000 cuestionarios que cubren 400 business units en 230 compañías alrededor del mundo.
Las Best Practices son:
- clear roles for employees (accountability)
- a compelling vision of change (direction)
- an environment that encourages openness, trust, and challenge (culture)
Ni más ni menos.
Una cultura empresarial que favorece la confianza y el reto, así como una dirección clara parecen más obvias. Personalmente me gusta más la de accountability, que podríamos traducir como responsabilidad, seguramente porque es la que más echo de menos en muchas de las organizaciones en las que he trabajado como consultor.
Cada vez resulta más difícil encontrar en las organizaciones grandes las responsabilidades claras, y gente que se sienta responsable de determinadas tareas, actividades o resultados, y acepten de buen grado las consecuencias negativas (porque con las positivas no hay problema) de su responsabilidad.
En organizaciones grandes de estructura compleja como las matriciales, la responsabilidad se diluye y es difícil encontrar profesionales que digan “esto es mío”, “es mi responsabilidad”, “asumo las consecuencias del error” o más aún “no sé como ha podido pasar, ni quien aprobó este proyecto, pero está en mi departamento por lo que asumo la responsabilidad”.
Uno se cansa de ver cómo nadie se hace responsable de nada. Determinados proyectos acaban costando más de lo presupuestado y nadie se hace responsable: ni el controller por no detectarlo antes, ni el jefe de proyecto por no controlar el gasto, ni el desarrollador por extenderse en una tarea que el mismo estimó, ni el KAM por no gestionar los cambios de alcance con el cliente ni renegociar el precio, ni el socio o country manager por aprobar un proyecto de reducido margen y elevado riesgo pero que le servía para cubrir su cuota de facturación, etc. etc.
Accountability. Qué bonita palabra y qué poco se usa. No me extraña que sea clave en las organizaciones que triunfan.
Y en vuestras empresas o en vuestros clientes, ¿habéis observado que se sigan estas 3 best practices?
Las Best Practices son:
- clear roles for employees (accountability)
- a compelling vision of change (direction)
- an environment that encourages openness, trust, and challenge (culture)
Ni más ni menos.
Una cultura empresarial que favorece la confianza y el reto, así como una dirección clara parecen más obvias. Personalmente me gusta más la de accountability, que podríamos traducir como responsabilidad, seguramente porque es la que más echo de menos en muchas de las organizaciones en las que he trabajado como consultor.
Cada vez resulta más difícil encontrar en las organizaciones grandes las responsabilidades claras, y gente que se sienta responsable de determinadas tareas, actividades o resultados, y acepten de buen grado las consecuencias negativas (porque con las positivas no hay problema) de su responsabilidad.
En organizaciones grandes de estructura compleja como las matriciales, la responsabilidad se diluye y es difícil encontrar profesionales que digan “esto es mío”, “es mi responsabilidad”, “asumo las consecuencias del error” o más aún “no sé como ha podido pasar, ni quien aprobó este proyecto, pero está en mi departamento por lo que asumo la responsabilidad”.
Uno se cansa de ver cómo nadie se hace responsable de nada. Determinados proyectos acaban costando más de lo presupuestado y nadie se hace responsable: ni el controller por no detectarlo antes, ni el jefe de proyecto por no controlar el gasto, ni el desarrollador por extenderse en una tarea que el mismo estimó, ni el KAM por no gestionar los cambios de alcance con el cliente ni renegociar el precio, ni el socio o country manager por aprobar un proyecto de reducido margen y elevado riesgo pero que le servía para cubrir su cuota de facturación, etc. etc.
Accountability. Qué bonita palabra y qué poco se usa. No me extraña que sea clave en las organizaciones que triunfan.
Y en vuestras empresas o en vuestros clientes, ¿habéis observado que se sigan estas 3 best practices?
viernes, 21 de septiembre de 2007
Di no a las bombas de racimo

En un día como hoy, día internacional de la paz, quisiera unirme a la campaña “Di no a las bombas de racimo“. Gracias a esta campaña, se ha conseguido que España apoye por ley la prohibición de las bombas de racimo, aunque seguirá fabricándolas. Además de que es una buena noticia quisiera compartir con vosotros la importancia que ha tenido la blogosfera en esta campaña; y es que no debemos olvidar que Internet y, más aún, la Web 2.0 con sus redes sociales, es ya de facto uno de los principales vehículos de comunicación entre las personas, y como no, de manifestación y protesta.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
¿Madrid o Barcelona?
Os remito a un curioso debate planteado por Enrique Dans en su blog: “Si fueses una empresa de Internet consolidada, con una fuerte base tecnológica de investigación y desarrollo, estuvieses considerando abrir un centro de investigación en España, y hubieses reducido tus opciones a Madrid o Barcelona, ¿dónde la situarías?”
Por ahí veréis mi comentario. Espero no crear mucha polémica…
Por ahí veréis mi comentario. Espero no crear mucha polémica…
La sonrisa del ciberespacio :-) cumple 25 años
He leído un poco asombrado la noticia de que el Smiley cumple ya 25 años!! Muchos de nosotros tuvimos la suerte de estudiar una carrera técnica y ser de los primeros en usar Internet (¿os acordáis del Mosaic?) y en tener una cuenta de correo electrónico igual hace unos 15 años. !Lo que no me podía imaginar es que el famoso smiley fuera más antiguo!
martes, 18 de septiembre de 2007
El feedback de 360 grados
Recientemente hablaba con mi amigo Javier, que trabaja en una gran multinacional americana, sobre las evaluaciones de 360 grados. Sí, esas evaluaciones del desempeño en la que además de tus jefes te evalúan tus compañeros (peers) y tus subordinados y en algunos casos hasta tus proveedores y clientes. De ahí el nombre de 360 grados, pues te evalúan por arriba (tu jefe), por abajo (tus subordinados) y por los lados (tus compañeros, clientes, proveedores…)Las ventajas que discutíamos Javier y yo son que desde el punto de vista de la empresa tienes una evaluación más certera de tus empleados, que es a la vez una ventaja desde el punto de vista del empleado, dado que recibirás una evaluación más justa que si te evaluara solo tu jefe, que te puede tener manía o incluso querer hacerte sombra bien para que no asciendas o para que no te lleven a otro departamento y se quede sin el currito que le hace todo el trabajo (interesante tema de conversación que podemos tratar otro día)
¿Quién no ha vivido la situación de ver como un compañero que está muy mal considerado por el resto, sea por beneficiarse del trabajo de los demás o por incompetente o por ser una rémora, es precisamente el que asciende por estar sentado a la derecha del jefe? (traduzco, por reirle las gracias o ir a comer con él todos los días)
Situaciones como esas, que todo departamento de RRHH que se precie quisiera eliminar, se evitan con evaluaciones de 360 grados, pues el feedback positivo del jefe se compensa con el negativo de los compañeros.
De igual manera un director de área puede estar muy contento con un responsable de división por cumplir con sus objetivos de producción, de venta etc, pero gracias a la evaluación de 360 grados darse cuenta que ha sido a costa de quemar a sus subordinados, lo que, a la larga, puede ser perjudicial para la empresa.
Pero como cualquier otro sistema también tiene sus inconvenientes, y lo importante es conocerlos para poder minimizarlos o eliminarlos.
El primero que nos viene a la cabeza a todos es que un compañero que te tenga manía critique tu trabajo o tu actitud hacia el mismo de una manera muy negativa. En esos casos el departamento de RRHH tiene que cotejar esa evaluación con el del resto de la gente y no le sería difícil detectar que la persona problemática igual lo era la otra persona. Además, en la mayoría de las organizaciones es el empleado quien escoge quien quiere que le evalúe, por lo que es improbable que escoja a alguien que le vaya a evaluar mal. Esa es, en mi opinión, otra de las desventajas, porque se pueden llegar a situaciones en las que se cree un clima de “tu emites un buen informe de mí y yo haré lo mismo sobre ti”, lo que viciaría el sistema.
En el módulo de RRHH del MBA, cuando discutíamos este tema, nos comentaron que una gran empresa española del sector de las telecomunicaciones se vio en una ocasión en la situación en la que se creó una cultura de inmovilismo entre determinados mandos intermedios que estaban más preocupados en “caer bien a sus empleados y compañeros” que en tomar las medidas oportunas para cumplir con los objetivos de negocio (al parecer la empresa estaba más interesada en aquel momento en el clima laboral que en cumplimiento de objetivos a cualquier precio)
Esta es sin duda una gran desventaja, que yo creo que está más ligada al sistema de retribución ligado al desempeño, que al propio proceso de elaboración de la evaluación de 360 grados. En otra ocasión me gustaría hablar sobre las retribuciones variables por desempeño y cumplimiento de objetivos, pero antes me gustaría conocer vuestra experiencia con las evaluaciones de 360 grados. ¿se aplica en vuestras empresas? ¿qué opináis de su uso? ¿qué otras ventajas/desventajas tiene en vuestra opinión?
¿Quién no ha vivido la situación de ver como un compañero que está muy mal considerado por el resto, sea por beneficiarse del trabajo de los demás o por incompetente o por ser una rémora, es precisamente el que asciende por estar sentado a la derecha del jefe? (traduzco, por reirle las gracias o ir a comer con él todos los días)
Situaciones como esas, que todo departamento de RRHH que se precie quisiera eliminar, se evitan con evaluaciones de 360 grados, pues el feedback positivo del jefe se compensa con el negativo de los compañeros.
De igual manera un director de área puede estar muy contento con un responsable de división por cumplir con sus objetivos de producción, de venta etc, pero gracias a la evaluación de 360 grados darse cuenta que ha sido a costa de quemar a sus subordinados, lo que, a la larga, puede ser perjudicial para la empresa.
Pero como cualquier otro sistema también tiene sus inconvenientes, y lo importante es conocerlos para poder minimizarlos o eliminarlos.
El primero que nos viene a la cabeza a todos es que un compañero que te tenga manía critique tu trabajo o tu actitud hacia el mismo de una manera muy negativa. En esos casos el departamento de RRHH tiene que cotejar esa evaluación con el del resto de la gente y no le sería difícil detectar que la persona problemática igual lo era la otra persona. Además, en la mayoría de las organizaciones es el empleado quien escoge quien quiere que le evalúe, por lo que es improbable que escoja a alguien que le vaya a evaluar mal. Esa es, en mi opinión, otra de las desventajas, porque se pueden llegar a situaciones en las que se cree un clima de “tu emites un buen informe de mí y yo haré lo mismo sobre ti”, lo que viciaría el sistema.En el módulo de RRHH del MBA, cuando discutíamos este tema, nos comentaron que una gran empresa española del sector de las telecomunicaciones se vio en una ocasión en la situación en la que se creó una cultura de inmovilismo entre determinados mandos intermedios que estaban más preocupados en “caer bien a sus empleados y compañeros” que en tomar las medidas oportunas para cumplir con los objetivos de negocio (al parecer la empresa estaba más interesada en aquel momento en el clima laboral que en cumplimiento de objetivos a cualquier precio)
Esta es sin duda una gran desventaja, que yo creo que está más ligada al sistema de retribución ligado al desempeño, que al propio proceso de elaboración de la evaluación de 360 grados. En otra ocasión me gustaría hablar sobre las retribuciones variables por desempeño y cumplimiento de objetivos, pero antes me gustaría conocer vuestra experiencia con las evaluaciones de 360 grados. ¿se aplica en vuestras empresas? ¿qué opináis de su uso? ¿qué otras ventajas/desventajas tiene en vuestra opinión?
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